Liguilla

Keylor Navas levanta el muro y Pumas sale vivo del infierno celeste

Hay partidos que se ganan sin anotar. Pumas lo sabe bien.

Hace 3 horas · Pumas

En el Estadio Ciudad de los Deportes, ante un Cruz Azul que dominó la posesión, generó el mayor número de ocasiones y presionó sin tregua durante noventa minutos, Pumas logró algo que pocos apostaban: salir con el cero en su portería y la serie completamente abierta.

El resultado, 0-0, es engañoso en su neutralidad. Pumas no jugó bonito, no intentó siquiera quitarle la pelota a su rival. Efraín Juárez apostó todo a la organización defensiva, a la solidaridad colectiva y, sobre todo, a la brillantez de un hombre que en este torneo se ha convertido en sinónimo de muralla: Keylor Navas.

El guardameta costarricense fue el mejor jugador del partido. Desde el minuto 4, cuando se fue mano a mano con Ebere y respondió con autoridad, hasta el final del encuentro, Navas tuvo intervenciones decisivas ante remates de Paradela y Campos, levantando su categoría en los momentos de mayor peligro cementero.

La tarde también tuvo su cuota de fortuna auriazul. Al minuto 88, cuando el partido parecía ya sentenciado al empate, Robert Morales recibió dentro del área y sacó un zapatazo que se estrelló en el travesaño de Mier. La madera salvó a Cruz Azul de irse abajo en la serie, aunque el cuadro universitario tampoco desdeñó la buena suerte: el travesaño también frenó un remate de Charly Rodríguez al inicio del segundo tiempo.

Pumas llegó a esta final con sus dos grandes pilares: Navas y Carrasquilla. El panameño, afectado por sobrecarga muscular, no pudo ser de la partida. Su ausencia obligó a Juárez a replantear el esquema sin el enganche que articula el juego universitario, y optó por replegarse con Vite y Trigos como referencia ofensiva, esperando el contragolpe. Cuando ingresó Carrasquilla, en el complemento, fue él quien construyó la jugada que casi termina en gol para los auriazules.

También hubo polémica arbitral. Un penalti inicialmente señalado a favor de Cruz Azul fue anulado por el VAR al detectar una posición adelantada previa a la jugada. Y una posible tarjeta roja a Duarte generó controversia en las tribunas. Lalo Brizio deberá dar explicaciones, aunque ninguna de esas jugadas alteró el resultado final.

De cara al domingo en CU

El partido de vuelta se disputará en el Estadio Olímpico Universitario, y ahí la historia cambia por completo. Pumas llega vivo, con energía preservada y con la ventaja anímica de haber cumplido el objetivo en casa rival. Cruz Azul, en cambio, llega con la frustración de no haber podido reflejar en el marcador una superioridad que fue evidente pero estéril.

El Olímpico universitario será una caldera. La afición de Pumas, consciente de que el título está a noventa minutos, empujará desde el silbatazo inicial. Efraín Juárez tendrá a Carrasquilla con más minutos en las piernas, y la postura auriazul necesariamente deberá ser diferente: ahora habrá que ir a buscar el gol.

La serie está abierta. El título espera en CU. Y Pumas, fiel a su historia, sabe que los mejores capítulos siempre se escriben en casa.

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