El Estadio Hidalgo fue testigo este domingo de algo que la afición universitaria llevará grabado por años: Pumas cerró el Clausura 2026 con una victoria de 2-0 sobre Pachuca, alcanzó los 36 puntos y se coronó líder general del torneo, superando a Guadalajara por diferencia de goles. No es solo un primer lugar: es el mejor registro de puntos en la historia del club en torneos de 17 jornadas, y el segundo mejor promedio de la era de los torneos cortos.
Antuna de cabeza y Pachuca en caída libre
Cuatro minutos. Eso tardó Pumas en poner el partido de su lado. Robert Morales cobró un tiro de esquina, la defensa hidalguense rechazó mal y Uriel Antuna aprovechó el caos para rematar de cabeza con precisión al 4′. El 0-1 fue un mazazo para los Tuzos, que apenas estaban encontrando el ritmo del partido.
Un minuto después, la noche se complicó aún más para Pachuca: Brian García fue expulsado al 5′ por agredir a Rodrigo López. Con diez hombres y un gol abajo desde el inicio, el guion del partido quedó escrito antes de que terminara el calentamiento.
Morales desde los once pasos y ventaja histórica al descanso
Pumas administró la ventaja numérica con madurez y sin prisa. El premio llegó en el último suspiro del primer tiempo: falta sobre Jordan Carrillo dentro del área pachuqueña, penal señalado y Robert Morales al punto de los once pasos. El delantero no tembló y envió el esférico al fondo de las redes al 45′. El 0-2 al descanso era un resultado que sabía a título.
Cuatro triunfos seguidos y el invicto local de Pachuca, rotos
Con la ventaja asegurada y el liderato prácticamente en el bolsillo, Efraín Juárez realizó los cambios necesarios para dosificar esfuerzos de cara a la Liguilla. Pumas no sufrió, no especuló innecesariamente y controló el encuentro con la solvencia de un equipo que sabe lo que vale. El pitido final desató la celebración: cuatro victorias consecutivas para cerrar la fase regular, ocho partidos sin conocer la derrota, y el invicto como local de los Tuzos en este semestre, roto.